El despertar está ocurriendo ahora, ahora mismo, escribiendo esto, y en ti que lo estás leyendo. El despertar es simplemente y llanamente un reconocimiento de mi misma. Nada más, ni nada menos. No esperes cantos de violas ni trompetas, ni ángeles descendiendo, ni fuegos artificiales. Es muy sencillo, tanto que te asombrarás.
Y sabes, lo sabes que es inevitable, solamente estás recordando como lo hiciste, solamente estamos recordando.
Somos viajeros, viajeros intergalácticos, también viajeros atravesando las marañas de la condición humana, viajando a través de la matriz de emociones, miles de formas fragmentadas y infinitas. Y eso es el despertar, aceptar la emoción, el sentimiento que estés teniendo en estos momentos, y no tratar de cambiarlo. Aceptarte, aceptar tal y como te sientes ahora. Eso es lo que eres, tal cual, sin aditivos, ni estimulantes. Eso es lo que eres.
¿Puedes aceptarte tal cual te sientes ahora?
Sin etiquetas descriptivas que solo te atan a un pasado que no existe. Y te das cuenta que todo a tu alrededor está despertando, ¿de qué otra manera sino podía ocurrir? Te haces más consciente de los espacios, de la vida que te envuelve, de las distancias de los silencios, y sientes en tu interior todo el universo extendiéndose en todo su amor. Y sabes finalmente que eres y siempre has sido amor siendo consciente del amor, que es lo único que existe.
Eso es todo mi compañero de viaje.